jueves, 25 de junio de 2009

Para Vos

Que temazo, simplemente fue (y es) un goce oírlo!


Nunca tuve tanto blues (Memphis la Blusera)


Yo no soy el tipo
que vos estas buscando, nena,
soy demasiado fuerte
para caer en tu red.

Ni soy el héroe
que estas imaginando, chuchi,
soy tan débil
que no te puedo proteger,
además nunca tuve tanto blues,
como hoy.

Yo no soy el tipo
que vos estas buscando, nena,
no tengo puertas para abrirte,
ni te daré seguridad,
nuestro único nexo es el sexo, sexo
y el sexo sin amor no es sexo,
no es amor, no es felicidad,
además nunca tuve tanto blues ,
como hoy.

Yo no soy el tipo
que vos estas buscando, nena,
el que estas necesitando,
el que estas ambicionando,
tengo un pie en la mentira
y otro pie en la verdad
nunca pude, nunca quise
nunca supe ser un héroe,
un superhéroe,
no, yo no soy Superman,
además nunca tuve tanto blues,
como hoy.


[Dedicado para mis queridos (des) amores histéricos.]

domingo, 21 de junio de 2009

Micro-Enamoramientos

Qué entretenidamente difíciles son afrontar los micro-enamoramientos. Esos que ni siquiera son algo trascendente, ni pegan duro en tu vida, pero que son como una pequeña directriz, un desvío a la pasada que te permite mirar para el lado, y si tienes suerte, dar en algunas ocasiones un salto providencial.
El punto es cuando se te juntan dos opciones que son tentadoras, porque ahí es cuando la cosa se te complica del todo. Por una parte, está la chica bella que arrasa de pura presencia, esa que la ves y te impacta su belleza. Sin embargo, tiene el maldito defecto de ser (ultra) escurridiza, ya que parece decirte si con la mirada - y hasta te da señales -, pero nunca lo concreta con sus labios, y ay! cómo diablos te gustaría entrar a picar, mientras ella siempre te estará teniendo en el juego, como un yo-yo. Para mayor referencia, hablo de la nunca bien ponderada histérica/calienta-sopas.
Por otra parte, no falta la amiga aquella que se convierte en tu partner, que es buena onda y aperra en todas, está en tu parada y coincide contigo en muchas cosas, pero que como todo en la vida también tiene eso que no es del todo de tu gusto, ya sea física o mentalmente, porque siempre hay algo que no coincide con lo que buscas, y a pesar en que hay momentos de encanto fugaz, cuando la ves de abajo-arriba arrastrando la mirada, después los desechas porque sabes que no, la cosa no funcionaría (aquí vienen los reclamos de "puta el weon exquisito", pero bueeeh...).
La cosa es que cuando te topas con esas "opciones" de micro-enamoramiento, siempre se presenta su duda (bastante, bastante ególatra) acerca de donde jugar, ya que por un lado tienes a la rica difícil que puede que nunca te pesque realmente, y por otro a tu amiga bkn, pero que no te mata; y es entonces donde surge la disyuntiva caótica. Siendo así, ¿cómo actuar? - ojo, que también está la hasta ahora no mencionada opción de no jugar, pero para efectos de emoción, queda excluida -.

(Dejo como nota a seguir a posteriori, puesto que continuaré ahondando en este minúsculo y vacío quebradero de cabeza, una vez que resuelva la duda y experiencialmente conteste la pregunta planteada, sea como sea que salga)

jueves, 21 de mayo de 2009

Cotidianeidad

A veces despierta con náuseas por la mañana, y el desayuno que se supone debe dejarlo satisfecho, se convierte en una taza de té y en un miserable mendrugo de pan con algo de mermelada. No tiene idea de cómo hacer para no salir atrasado de su casa, solo supone que no es porque quiera, sino porque tiene el mal hábito de distraerse con facilidad y pegarse con lo primero que venga en vista. De vez en cuando la micro pasa justo cuando él llega al paradero, y entonces tiene la remota posibilidad de llegar a tiempo a clases. Hay veces en que el día no pinta tan mal como parece, y las probables oleadas de incomodidad que supone el toparse con cierta gente, no se hacen realidad.
Le angustia un poco la aparición de ella, si, pero aprende rápido a sobreponerse al momento, y entonces con un leve suspiro puede retomar su camino, habiéndola saludado o no. Sin embargo, le surge el viejo pensamiento masticado tantas veces... ¿miedo a la soledad?, ¿recuerdos que se niegan a ser olvidados?, ¿nostalgia de la situación? (porque está claro, ella[s] salió[eron] de la ecuación)... bah, too much thinkin' y pocas soluciones, pero la pregunta constante y sonante siempre está en el aire: ¿qué hacer para cambiarlo? ¿cómo abandonar el púlpito de los vencidos del corazón?. A esta altura el discurso del tiempo al tiempo se divisa como una frase vieja y amarga, donde 7 años la pisotean sin piedad. Queda tanto y tan poco por hacer, que las situaciones se vuelven todas de doble filo.
Ahh... Psicoanálisis, allá voy.


lunes, 27 de abril de 2009

Alfonso Reyes - Suicidio

Hay muchos modos de suicidarse. El que yo propongo es el siguiente: suicidese usted mediante el único método de suicidio filosófico.
- ¿Y es?
Esperando que le llegue la muerte. Desinterésese un instante, olvídese de su persona, dese por muerto, considérese como cosa transitoria llamada necesariamente a extinguirse. En cuanto logre usted posesionarse de este estado de ánimo, todas las cosas que le afectan pasarán a la categoría de ilusiones intrascendentes, y usted deseará continuar sus experiencias de la vida por una mera curiosidad intelectual, seguro como está de que la liberación lo espera. Entonces, con gran sorpresa suya, comenzará usted a sentir que la vida le divierte en sí misma, fuera de usted y sus intereses y sus exigencias personales.
Y como habrá usted hecho en su interior tabla rasa, cuanto le acontezca le parecerá ganancia y un bien con el que usted ya no contaba. Al cabo de unos cuantos días, el mundo le sonreirá de tal suerte que ya no deseará usted morir, y entonces su problema será el contrario.

Al Dolor de Mi Gente