jueves, 17 de mayo de 2012

Recorte

Encontré esto borrando cosas de mi pc. Es una conversa que tuve alguna vez con no se quién y no se cuando, pero lo pongo acá por si alguien le hace sentido (especialmente a los psicólogos que no se despegan del rol):

 - Pasa que llegado un momento en que era amor y todo el show, su contraparte le dijo "siempre fue así". Recién ahí ella miró para atrás y todo fue nuevo, cada gesto, cada palabra, cada momento se resignificó.

 - No hay un "reconocer el amor", hay un verlo, y no sólo el amor, el "gustar" también. Cuando empiezas analizando a la otra persona, cuando no la disfrutas ni la vives, sino que te masturbas con tus propias inseguridades, ahí no estás dejando que las cosas pasen y es tramposo, porque sabes cosas, lo que te hace responsable.

- Por ejemplo, caso hipotético: a A le gusta B y a B le gusta A, pero ninguno de los dos se ha dado cuenta de que es "gustar", ahí lo que pase pasa y punto. A se da cuenta de que le gusta B, mientras B sigue sin cachar una. Ahora lo que pase pasa, pero además hay cosas que A podría hacer, pero que, por la razón que sea, decide no llevar a cabo. A se acaba de cargar la relación porque es cabrón y tramposo, no porque no haga las cosas, sino porque es mentiroso, oculta información, tiene una estrategia. B ha dejado de ser persona y se convierte en un objetivo, en la causa de malestar o de duda o de confusión. A ya no pretende conocer a B, cree que lo conoce, cree que ya tiene toda la información que necesita. Lo bacán es que generalmente cuando descubre que había más información sobre B, es porque B le rompe el corazón, ya que A se casó apenas empezó a pololear y por algo la gente inventó el convivir.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Más Allá (Beyond) - Pedro Aznar

Es como nubes sin cielo
Remonta el vuelo
la tarde
No hay sombras, no es real,
el tiempo se esfumó
No hay cantos que escuchar...

Quema el sol su luz,
es un pueblo de fantasmas
Tanta siesta ahogará, borrará de mis recuerdos
la mañana mas allá

Es el azul mas profundo
Siguió mis pasos
la luna
Que calles me verán
andar mi soledad?

No sé si se llegar
pero sé partir
El dolor no vela el rumbo

Como hablarte sin hablar?
Como hacer que el mar entero quede en calma
desde el mar?

Viento de un verano eterno
enredando el hilo blanco

Ciego resplandor de enero
tejiendo de nuevo el manto

Vengo a ser la sal, las piedras,
a nacer de oleaje y algas

Vengo a amanecer!
A despertar el día lento
lento...

martes, 25 de octubre de 2011

Murmullos

Nos miramos de frente,
nuestras sombras se entrechocan
anticipando el deseo oculto
de correr a su encuentro apasionado,
a esa fusión exquisita que tan bien conocemos.

Pero no.
Hoy no es un día de encanto, pequeño hojal,
pero cómo quiero que me reencante;
hoy no es para abrir los brazos
y recibirnos con un hola travieso,
pero cómo anhelo que nos entreguemos
con el estrépito que da el lindo querer.
Porque de pronto dejamos de sumar ternura
y dividimos lo esencial.

¡Ay! cómo cuesta amordazar al corazón,
cuando se muere por saltar a tu pecho,
y es la razón, la maldita pero justa razón,
la que dirige este buque encallado
que ruega por tu marejada salvadora.
¿Como enfrentar este cariño
tan fuerte, a esta rabia honesta?
Y sin embargo rabia odiable, rabia sucia.
Rabia que tiene todo para perder,
pero que como se merece una oportunidad,
cual si fuese náufrago en la soledad.

Y ya ves,
ahora que dejamos que el silencio
entone nuestro pesar,
es que te pido que alces tu mirada,
y en tu nativa espontaneidad
le des a mi espíritu intranquilo
murmullos de pasión.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Retoñal

Me amparo en este instante
para decir lo ineludible;
que el tiempo se lleva lo mustio,
que la primavera no se rinde,
y que tus labios guardan
- secretamente me dirás -
un tesoro de palabras,
que esperan brotar
cuando tu corazón,
libre de pasados y deshoras,
se decida a violentar
su latido contenido.

Porque ahora que recuperamos
los momentos de otras vidas,
que coincidimos
como desperezándonos de un sueño,
sea la hora de enarbolar
ese inquieto retoño en nuestras manos
y, vistiéndonos de su caprichoso despertar
podamos ser hoja y sol,
ave y semilla.

Y aunque el vértigo al andar
me arroje contra el silencio,
no te aflijas,
yo sabré retornar
a tu felinidad incorregible,
como un Ulises oculto sobre las olas.

Porque no me basta
que las mañanas sean menos frías
o el cielo más arrebolado
ahora que llegaste,
no me sirve ese apretón
que sacude mis entrañas
cada vez que te veo,
si me vuelvo nota incorrecta
en nuestra danza acompasada,
si cuando quiero ser oleaje
tú me ofreces el sereno.

Por eso te pido
pequeña dama,
que seas como aquel rocío nocturno,
envolvente pero suave,
repentino pero quieto,
y humedezcas esta corteza insegura
con tu savia placentera.

Entonces,
solo entonces
toma estos versos
y báñalos en tus ojos traviesos,
pues con la leve brisa
que los embarco
desde mis manos copiosas
de tu cintura,
pueden sobrevivir
la tormenta más terrible,
el fuego más quemante,
el tiempo si no estás.

Al Dolor de Mi Gente